Expresidente Lacalle Herrera insta a revisar el CPP y critica detenciones prolongadas sin sentencia
El expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera participó este sábado en la reunión habitual del Herrerismo en La Paloma. Posteriormente, en una conferencia de prensa, abordó temas como la gestión del presidente Yamandú Orsi, la Ley de Caducidad y, particularmente, el Código del Proceso Penal (CPP). Respecto a este último, señaló la necesidad de un «análisis» profundo de la reforma del CPP para «evaluar sus beneficios y perjuicios».
Entre las objeciones planteadas al CPP, el exmandatario mencionó la posibilidad de los juicios abreviados, indicando que «la facilidad para pactar con el imputado un juicio abreviado ha llevado a que muchas personas se declaren culpables de delitos menores y, con ello, prácticamente queden en libertad». Sin embargo, su principal preocupación se centró en la duración de las investigaciones: «No es aceptable que haya individuos encarcelados por uno, dos, tres, cuatro años sin una sentencia definitiva. Esto vulnera un derecho fundamental. Si no hay pruebas, deben ser liberados; y si la investigación es extensa, deberían esperar en su domicilio. No es concebible que permanezcan privados de libertad sin un veredicto durante años».
Lacalle Herrera también manifestó su desacuerdo con las labores y pesquisas de la Fiscalía de delitos de lesa humanidad, dirigida por Ricardo Perciballe, la cual ha imputado y enviado a prisión a exmilitares por crímenes de la dictadura. «La fiscalía de Perciballe está equivocada», afirmó, argumentando que «la Ley de Caducidad es una ley de amnistía, o muy similar a una amnistía». Recordó el sentido de dicha ley: «Ha caducado la pretensión punitiva del Estado. No se pueden continuar los juicios. Es una ley de amnistía que la ciudadanía ratificó en dos ocasiones».
En relación al presidente Orsi, Lacalle Herrera señaló «dificultades internas» en su administración. Lo describió como el primer presidente «que carece de un grupo político propio». Explicó: «Este presidente es resultado del impulso que le dio el presidente Mujica, quien ya no está. No cuenta con el respaldo de ‘guardaespaldas’ políticos, de una facción, y se encuentra en medio de la gran disputa entre el comunismo y el socialismo, por un lado, y el MPP, por el otro», concluyó.
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